sábado, 17 de noviembre de 2007

... y paciencia.

Eran las diez de la noche de un hermoso viernes. Todo estaba en silencio. La luz de la escalera se apagaba de forma intermitente creando una atmósfera de ensueño. Y allí estábamos mi hija y yo, muertas de hambre y delante de una puerta más terca que un zorro. En ese momento decidí tocar el timbre de la vecina y, de paso, llamar a un cerrajero...

Mi vecina es abogada, así que no le gusta hablar. Es muy reservada. Nos abrió con el pijama de los viernes, nos hizo pasar amablemente, nos sentó en su sala y, sin casi mediar palabra, empezó su alegato. Qué bien hablan los abogados, qué riqueza de vocabulario. Nos contó en detalle sus últimos quince días. Con noches incluidas. Hay que ver... Qué reunión tan entretenida y qué interesante monólogo...

Logré interrumpirla hacia las once y, haciendo memoria, le expliqué por encima el motivo de mi visita. Sólo entonces mi hija confesó. Las llaves estaban dentro, sí, pero metidas en la cerradura... Tres saetas fulgurantes salieron de mis ojos en dirección a mi hija. Casi le doy... Pero por mucho fuego que pusiera en mi mirada, el presente no iba a cambiar, en todo caso se calentaría. ¿Y si llegaba a evaporarse? No podía correr ese riesgo. Así que me dispuse a llamar al cerrajero.

El cerrajero estaba pescando. ¡A quién se le ocurre...! ¡Ir a buscar las llaves al fondo del mar un viernes! ¡Y por la noche, que no se ve! Esto en Madrid no pasa... Me armé de impaciencia y no me quedó otro remedio que esperar a que el chico terminara su faena.

Se conoce que la mar estaba en calma y la noche era estrellada, porque apenas una hora después sonó el megáfono. ¡Nos llevamos un susto...! Bajé la escalera como alma que lleva el cántaro y cuando por fin tuve delante al cerrajero, le conté todos mis problemas. Bueno, todos no... Pero unos cuantos. ¡Es que estaba tan contenta de que alguien me escuchara...!

Mientras hablaba me iba dando cuenta de lo que se parecía mi cerrajero a un semáforo. ¡Tenía los ojos verdes y rojos! Bueno, más rojos que verdes. Y desprendía un olorcillo a cerveza verdaderamente irreprochable. Me puse a pensar en qué barra habría estado pescando el cerrajero. ¡Mira que ir de pesca y beberse la caña...! Lo cierto es que había pescado una merluza de aquí te espero...

-¡En un momentito te lo arreglo!- Dijo con tono firme y balbuciente. Sacó un tarjetón y empezó a pasarlo por la cerradura, arriba y abajo, arriba y abajo, acompañando el baile con unos tremendos patadones a la puerta. Mis ojos doblaron su tamaño natural en cuestión de segundos. ¡Se estaba cargando mi puerta a patadas! La emoción me impidió hablar y cuando el muchacho se dio cuenta de que aquello no se movía, decidió romper el picaporte.

Quitó los tornillos y con el canto del destornillador rompió todo lo que pudo. Yo seguía muda y lo único que atinaba a hacer era mantener el dedo pegado al interruptor para que no se apagara la luz. El escándalo en la escalera era infernal. La caja de herramientas, las imprecaciones del cerrajero, los golpetazos y las patadas retumbaban dulcemente en el ambiente. ¡Qué acústica tenía mi escalera! Ya me estaba planteando ponerme a cantar un solo a cappella, cuando el cerrajero decidió usar el taladro para reventar el tambor. De la cerradura, claro...

De repente me sentí indispuesta. No sé qué hora tendrían los demás, pero mi reloj marcaba las trece menos quince. ¡Y de la madrugada! ¡Qué dirían los vecinos! Pensé esconderme detrás del ficus de la entrada, pero maldición ¡Iba vestida de rojo! Con tres nudos en la garganta, enchufé el taladro en casa de la vecina y... el fin del mundo empezó.

Aquello se hizo eterno, de repente me sentí más vieja. Y más sabia. Al final, cuando todo quedó en silencio, se abrió tímidamente la puerta de enfrente. Eran unos vecinos preocupados por si alguien estaba intentando robar... Me tranquilizó la rapidez de su intervención. Menos mal que esa noche no tenía intención de robarme nada... Lo cierto es que la puerta se abrió, faltaría más... El cerrajero cambió la cerradura, me dio un juego de llaves de seguridad nuevo, me cobró tres ojos de la cara y se fue igual de borracho que había venido.

Me consolé pensando que si había algún vecino que no me conocía, aquella noche se había enterado de que yo vivía en el primero. Y por fin entré en mi casa con la firme intención de no volver a llamar nunca más a un cerrajero.
Si me vuelve a pasar algo así, pensé, llamaré a un cerrajista. Y si me apuras, buscaré el número de un cerrajólogo, que son más modernos.

Lo que yo no sabía en ese momento era que no pasaría mucho tiempo antes de tener que volver a llamar de nuevo al cerrajero...

39 comentarios:

illyakin dijo...

Qué ternura de vecinos tienes, se queda una muy a gusto después de haber conocido su mejor faceta ante una emergencia... menos mal que no era un incendio.

Mi padre, que era hombre de llevar a rajatabla aquello de no preguntar jamás por una dirección, también tenía la extraña manía de pretender hacer de todo (se llamaba así mismo Mortadelo), así que, cuando se le presentaba la ocasión de ejercer una nueva profesión, no la desaprovechaba. Fue el caso de aquel día en el que nos echaron silicona a las cerraduras de los cuatro vecinos del tercer piso de la casa de la playa. Los demás llamaron a un cerrajero. Mi padre no. Mi padre ejerció una nueva profesión desconocida para él hasta aquel día. Como ya habrás imaginado, mi padre se convirtió en equilibrista. Por el ventanuco del hueco de escalera que daba al patio de luces, por una abertura de 20x50 cm, coló su grácil cuerpo, se agarró de los pretiles de los lavaderos, tomó impulso y saltó dentro de mi casa. Desde dentro pudo abrir porque no había silicona en el mecanismo. Pero claro... ya que el cerrajero andaba por allí, le tuvo que pedir que le cambiara la cerradura, porque continuaba el problema de abrir desde fuera como dios manda.

Besazos. Me he reído mucho, como siempre ;)

Morgoth dijo...

La sonrisa fuera, como siempre...

Que encanto de vecinos que tienes, menos mal que estoy yo :P

Si alguna vez oigo ruidos, saldré con el cuchillo jamonero en aras de defender tu integridad física, moral y material ;)

Buenas noches, muaa

Necio Hutopo dijo...

Anda... Y aún continuará...

La próxima vez mejor llama a un allanador de moradas, hacen el mismo trabajo con mucho menos jaleo..: Pero eso sí, no te cambian las chapas

Lara dijo...

¡Uf! los cerrajeros son muy peligrosos, sobre todo economicamente hablando, jajaja...
Besos.

Marguerite dijo...

Jajaja pobrecita Zaff...a mi me pasó lo mismo antes de estrenar mi casa en plena faena de limpieza me dejé las llaves en la cerradura y cerré..por fuera.
Pero el portero de casa de mi mami , de toda la vida, muy avispado él pa tó (hasta para intentar verte en bolas en la terraza) cogió el tarjetón y en un plis plas abrió la puerta...yo creo que lo de su habilidad igual es porque no le gusta pescar.

besitos niña!

susana dijo...

Me pasó lo mismo hace años, pero al menos era de día. El cerrajero no estaba de pesca, pero también me cobró un ojo de la cara. Ahora no pierdo de vista la llave. Qué gusto ver el lado bueno como tú. Un beso

Hannah dijo...

¿Qué en Madrid no pasa? Buerno, puede que no, pero a 40 km de Madrid, te aseguro que sí. Yo siempre digo que los cerrajeros, fontaneros, etc. son esas personas que siempre están las 24 horas del día 365 días al año disponibles y que acuden en menos de 30 minutos, menos cuando las necesitas. En esos momentos es como si se los hubiera tragado la tierra. Claro, cuando finalmente aparece alguno, le pillan a una tan al borde abismo total que paga lo que le pidan con tal de que abra la puerta sea como sea y cambie luego la cerradura... Creo que deberías pensar seriamente en hacerte con un seguro para tu casa, porque nesas cosas las cubre. Te lo digo por experiencia. Además, se llamas dirctamente al seguro y si bien no te ahorras el alegato de la vecina ni el chismorreo del vecindario, no pagas ni un centavo de euro y suelen acudir rápido.
Un besote, Zafferano.

Glory dijo...

jajaja que soletes de vecinos eh! y la abogada responde a su canon XD monologos y monologos... algun dia sere asi? que horror!!

Vivas dijo...

Ay pobre jajajajaja.

La verdad es que lo cerrajeros te cobran un ojo de la cara por cualquier cosa.

Oye ya podrías contarnos qué tal le fue a la vecina abogada los 15 días previos a lo del cerrajero jajajaja.

Besos!!!

dark eyed girl dijo...

Como la proxima aventura del cerrajero seala mitad de divertida que esta, yo voy a tener que llamar al estomatologo: porque me duele de reir!!


Un besazo fuerte!!

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Zaff, menuda tunda de reir me he dado. Me he imaginado al cerrajero con los ojos de semáforo y con la merluza en la mano, jajajaja. La verdad es que vaya con el sr. cerrajero, su tajada y sus ardiles. Espero que la continuación sea al menos, más varatita en todos los sentidos para tí. Seguro que para los que la leamos, será igual de divertida que todas las cosas que escibes, ¡eres un encanto chiquilla"
Besitos muchos,
nani

Kandralin dijo...

Yo me habría cogido después una "borrachera" en toda regla, sólo para olvidarme de esa noche tan "especial" xD jajaja

Un besazo, muaks!

Zafferano dijo...

Illya: Anda que tú sí que tienes aventuras que contar... Qué valiente tu padre. Pero qué gamberros los de la silicona! ¿Se llegó a saber quienes fueron?

Morgoth: Si tú supieras la escandalera que se armó aquel día! No entiendo cómo no salieron antes... Si llega a ser un ladrón se lleva la casa entera.

Necio Hutopo: Seguro que un caco cualquiera hubiera sido más limpio, más silencioso y más barato... Lo tendré en cuenta para la próxima.

Lara: Y que lo digas... Me dejó la cartera pelada!

Marguerite: A mí también me había pasado hacía unos años, pero por aquella época tenía un vecino "manitas" que con una especie de punzón abrió la puerta en un momento. Y con la llave puesta...

Susana: No sabes qué gracia me hace, porque veo que a mucha gente le ha pasado lo mismo. De todas formas, no te puedes imaginar el cabreo tan grande que me cogí con mi hija esa noche. Y ella no paraba de reír...

Muchísimas gracias a todos y muchísimos besos también.

Itoitz dijo...

Hace poco tuve yo una historia con un cerrajero ladrón que prefiero ni contar...

Abrazos.

Zafferano dijo...

Hannah: Jajajaja! Tienes razón, pasa en todas partes. Pero desde luego, en Madrid, no se pueden ir de pesca. ¿Sabes que tengo un seguro? Tendré que leérmelo bien a ver qué incluye. Gracias por la información.

Glory: Estás estudiando Derecho? Qué bien! No te preocupes, lo mío es envidia. Ya quisiera yo hablar así de bien...

Vivas: Si tú supieras de lo que me enteré esa noche... Mi hija no podía cerrar la boca! De todas formas mi vecina es un encanto, sólo que lo ha pasado mal y está un poco trastornada. Por eso a veces se pasa hablando...

Dark eyed girl: Hola preciosa! Te echaba de menos!

Nani: Pues tú no sabes lo mal que lo pasé esa noche. De verdad que fue alucinante la que se armó.

Kandra: Debería haberlo hecho, pero terminé tan exhausta que no pude sino acstarme... De todas formas con la mala uva que tenía no hubiera sido saludable...

Itoitz: Cerrajero ladrón? Me dejas intrigadísima... Me encantaría saber qué te pasó!

Gracias a todos por la visita y muchísimos besos.

Júlia dijo...

Esto.... eeeee....podrías dejar una copia de tus llaves a tus avispados vecinos de en frente y procurar tener pelis porno a la vista, en caso que la curiosidad les pueda, y... además dejar lencería desparramada por el pasillo, y... ¿sigo?, jajajajaja... me estoy embalando....

Rubén dijo...

Hola, ¿cómo te va? Bueno, en primer lugar muchas gracias por dignarte a visitar mi humilde blog. Vengo a devolverte la visita y a pedirte que vuelvas siempre que quieras y puedas. He leído algunos posts tuyos y, si quieres mi opinión, me gusta mucho ese ligero tono de humor con el que impregnas tus escritos. Yo muchas veces he dicho que la vida es de por sí muy dura y hay que suavizarla con algo de humor, ¿a que sí?

Pues nada, que acabas de ganarte un nuevo lector asiduo. Y estaré esperándote también, ¿oquei? ¡Hasta prontito! Besotes mil.

mariapan dijo...

plas,plas,plas; para la próxima te mando yo uno de "mis niños" que en cero coma dos segundos te abren la puerta y si quieres, le birlan la cartera a cualquier vecino que te caiga mal...
Fantástico...
besitos

Nanny-Ogg dijo...

Jajajajajajaja... ostras, tu vecina la abogada me recuerda a mi "incontinente oral" Pobre... En fin,para otra te buscas directamente a un chorizo que igual te abre la puerta con menos ruido y con más profesionalidad :D

Besos

Mar dijo...

Estoy segura que hasta en las situaciones más desesperadas no pierdes tú humor.

Antonio José dijo...

después del monologo interminable de tu vecina...tu hija te dijo que fue culpa suya? jejeje. Vaya sacrificio hay que pasar para que los hijos cuenten la verdad no???

Un saludo!

Amy dijo...

Ays los vecinos, robaron el coche de mi padre delante de un vecino y el muchacho decía anda pero si es el coche de mi vecino, y luego se contradecía a él mismo, pero si no, no puede ser no están aquí. Y en vez de tocar, aunque hubiese sido sólo al portero para cerciorarse, pues no ni llamó y lo robaron. Cachis, yo es que no lo entiendo porque al fin y al cabo estaban robando un coche, y una llamadita a la policía simplemente no??.

Zafferano dijo...

Júlia: Seguiré tus consejos y me compraré un par de pelis porno... ya te las pasaré cuando las vea.

Rubén: Bueno, es que yo soy muy digna... Pero a veces no me acuerdo.

Mariapan: Pensé que le dabas clase a niños más pequeños... Ya veo que los tuyos son unos expertos.

Nanny: Incontinente oral, no podías haberlo dicho mejor. Esta tarde voy a hacer la compra, me traeré un par de chorizos de esos.

Mar: ...ni la sonrisa perfecta! Tenías que haberme visto aquel día, aunque sí, me reí unas cuantas veces, pero de nervios...

Antonio José: No lo sabes tú bien...¿O sí lo sabes?

Amy: Eso mismo le pasó a mi ex novio. Le robaron el coche delante de las narices de todos sus vecinos y nadie fue capaz de hacer nada. El pobre, le dolió un montón.

Besos a todos y muchas gracias por sus comentarios.

Agatha Blue* dijo...

Muchísimas gracias por visitar mi Blog.

Descubrí el tuyo gracias al maravilloso espacio de CELEBRADOR.

Un abrazo,

Agatha Blue*

Tanhäuser dijo...

Míratelo por el lado bueno. Cuando busquen un nuevo presidente de la comunidad se les va a olvidar llamar a tu puerta.
El teléfono de la abogada no lo tendrás por ahí ¿verdad? jejeje.
Besotes

El Analista dijo...

Zaff, ahora entiendo la mala excusa par no cenar conmigo, no era por mi estilo alimenticio, era por que estabas afuerada de tu casa. En mi casa las llaves andan bien y no suelen trabarse por que es mas probable que olvide cerrar con ellas.

Morgoth dijo...

eso si que es un buen motivo!!

by Alex dijo...

Pero.......que pedazo de chapuzas, el carrajero....y encima, colocao...
Menudo viernes, para olvidar...jeje
Seguro que a partir de ahora, dejaras un juego de llaves a.....¿te fias de la abogada?...¿tal vez, un familiar?..
Beso.

Zafferano dijo...

Agatha Blue: Yo también te conocí a través del Celebrador. Tienes una fotos realmente preciosas. Gracias a ti.

Tanhäuser: Estoy segura de que nunca se les va a ocurrir nombrarme... ¡por mucho que me conozcan! Lo del teléfono me lo voy a pensar. Me caes demasiado bien...

Analista: Jajajaja! Somos tal para cual! Pero yo sólo dejo que se me ponga verde el queso!

Morgoth: Verdad que sí...?

By Alex: Ay Alex, terrible. La abogada tenía un juego de llaves, y lo sigue teniendo, pero como la llave estaba puesta por dentro no había manera...

Gracias a todos por venir y muchísimos besos.

Raquel dijo...

Yo una vez, por no llamar a un cerrajero, descubrí que cualquiera con poco vértigo y menos vergüenza podía entrar en mi casa sin el menor problema a través del patio de atrás.

Dejé aquel piso porque el que había conseguido entrar era el portero, que estaba a punto de jubilarse y no era precisamente un chaval ágil.

Y una vez llamé a un cerrajero y como era domingo me cobró todo lo que me quedaba para acabar el mes por abrirme la puerta en medio minuto con la radiografía del brazo de su hijo... Me pareció un mal padre.

Un beso.

Mabel dijo...

Pues a mi nunca me ha pasado eso, así que me da miedo pensar que esté en la lista de desastres que todavía me tienen que pasar. En todo caso, gracias por ponerme sobre aviso de los cerrajeros pescadores, iré directamente al cerrajologo.
Voy a faltar unos dias, espero encontrar muchos post cuando vuelva.

Carola dijo...

Ohh con esos vecinos da gusto :D

Zafferano dijo...

Raquel: Hay que ver con tu cerrajero! Vete tú a saber cómo usó las ecografías de su hijo...

Mabel: Sí linda, a veces pasan unos desastres muy desastrosos, pero teniendo fe, todo empeora... Que tengas unas muy felices vacaciones!

Carola: Carola, el gusto es mío.

Muchos besos a las tres y gracias.

freneticana dijo...

Que buen humor,aun cuando el momento no es el mas agradable.

Te felicito.Mi primera visita,no sera la ultima...

Freneticana.

pegasux69 dijo...

  Niña desprendes una locuocidad increible y que conste, que la palabra "locuocidad" no tiene nada que ver con la palabra "locura" aunque se parezcan.
  Recuerdo una ocasión en la que las llaves de un apartamento alquilado de la playa se negaban abrir la puerta. Mi padre lo solucionó con un trozo de plástico entre el quicio y la puerta y los vecinos nos miraban incrédulos con cara de decir "¿de donde han salido estos con esas artes?" Lo curioso fue que nadie nos preguntó quienes eramos, asi que imagino que podriamos haber sido unos cacos y no habría pasado nada

Zafferano dijo...

Freneticana: Hola! Qué nombre tan gracioso... Es una mezcla entre Ana y Frenética, aunque el segundo nombre no me suena. Pues hasta la vista!

Pegasux: pero qué llaves tan desobedientes las tuyas! Ya veo que la gente pasa de todo en todas partes.

Besotes a los dos y muchas gracias.

pseudosocióloga dijo...

Por Dios, ya no me acuerdo de qué es lo que iba a comentar, algo de beberse la caña, creo.¿No puedes suprimir los comentarios del anónimo pesao?

Zafferano dijo...

Pseudosocióloga: Ya tá. Contenta...?

pseudosocióloga dijo...

Sí, gracias, muy amable, los que lean como yo, toooodos los comentarios, creo que preferirán 38 a 77.
En fin¿te leiste "el detective amaestrado?.